Las tres capas del ‘caso Petraeus’: la dama, el FBI y la campaña 2012

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La razón públicamente admitida de la sorprendente dimisión del General David Petraeus, ex-jefe de las fuerzas norteamericanas destacadas en Irak y luego Afganistan y hasta ayer mismo Director de la Central Intelligence Agency, es, como se ha venido publicando, una mujer joven y atractiva.

Que el presidente Barack Obama la aceptara inmediatamente, como se ha encargado de remachar la Casa Blanca, también ha sido sorprendente. Porque añadir esa innecesaria idea de inmediatez era la parte oscura -y por tanto, más interesante- en ese limpio y brillantemente democrático proceso, tan norteamericano por otra parte, como lo es caer en desgracia política por una infidelidad.

Algunas informaciones han desvelado ya la identidad de la dama, que una vez conocida resultó ser, en efecto, joven (22 años menos que él) y atractiva. No sólo físicamente.

Su nombre es Paula Bradwell, de formación exquisitamente WASP (Harvard y West Point), madre de dos hijos, buena conversadora, buena escritora y con toda seguridad buena amante. Como escritora, compartió la autoría de “All Inn: The Education of General David Petraeus” y un año de aventuras junto al héroe del libro, en Afganistán.

Pero el detalle delicado, el bocado de Claudia Cardinale en esta historia que han querido presentar como un poco anodina, está una capa más abajo: La verdadera razón es que el FBI investigó las fuentes de que se valió Paula Bradwell para escribir el best-seller, porque en el libro “hay cosas que no deberían estar ahí”.

Dicho de otro modo, voluntariamente o no, Petraeus reveló información clasificada a su presunta amante. ¿En qué lugar? ¿En Portugal? ¿En qué calleja? ¿En la cameja?… La versión oficial dice que en el correo electrónico del general.

[…]According to CNN, the identity of the mystery woman at the center of the cheating scandal has been revealed. She is reportedly biographer Paula Broadwell[…]

[…] CNN is now reporting that an FBI probe was underway into General Petraeus’s affair prior to his resignation. Concerns of potential blackmail or other security dangers Petraeus could have exposed himself to, are being looked into. Not much is known on who the mystery woman is at this time, but she not military personnel[…]

La senadora demócrata Dianne Fenstein, presidenta de la Comisión de Inteligencia del Senado, ha negado tajantemente que la dimisión haya tenido nada que ver con el asalto al consulado de Bengasi en el que fueron asesinados varios funcionarios norteamericanos, entre ellos el embajador en Libia, Chris Stevens.

[…]Petraeus’ time at the helm of the agency was short; he was sworn in only about one year ago, in September 2011, before which he was the top commander both in Iraq and Afghanistan[…]

via: All Voices

Y la tercera capa de esta cebolla caliente que tuvo que desayunarse el presidente Obama, se refiere al momento en que la Casa Blanca o el general Petraeus por indicación de, deciden hacer público el affaire. Después de cerrados los colegios electorales, confirmada la reelección de Obama y cumplidos los demás trámites: discurso en Chicago, vítores y aplausos. La CIA ha hecho algo bien: aguantar con la boca cerrada hasta el final.

Por José Luis del Campo

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