Al-Azm: La Coalición Nacional Siria establecerá un gobierno provisional en las zonas liberadas

Share

La nueva plataforma unitaria de la oposición siria al régimen de Bashir al-Assad, que en la conferencia de Doha celebrada el mes pasado ha logrado reunir a todas las facciones que luchan contra la dictadura baasista, se propone como primer objetivo convertir las milicias del Ejército Libre Sirio en una fuerza militar organizada en torno a un mando único, incluyendo bajo su disciplina a todos los grupos de la oposición armada.

Paralelamente, se plantea el establecimiento de un gobierno provisional en las zonas liberadas y el reconocimiento internacional como único interlocutor y representante del pueblo sirio alzado contra al-Assad, tanto en el mundo árabe como internacional.
Los progresos políticos realizados por las fuerzas rebeldes son innegables. Tienen además el enorme mérito de haber resistido los crueles ataques de los militares leales al dictador en medio de una situación de cuasi abandono y aislamiento internacional.
En la entrevista publicada por el influyente periódico kuwaití ALRAI, el filósofo sirio Sadiq Jalal al-Azm*, una de las personalidades más influyentes del nuevo frente opositor, subraya además la pluralidad de la Coalición Nacional Siria y apuesta por un marco de laicidad ‘a la turca’ en la futura Siria liberada.
Al-Azm muestra asimismo su confianza en que la nueva plataforma unitaria logre atraer hacia las fuerzas libres de Siria más apoyo internacional en forma de ayuda humanitaria y armamento.
Francia fue la primera potencia europea en reconocer a la Coalición Nacional de las Fuerzas de la Oposición y de la Revolución Siria como representante legítimo del pueblo sirio. A la decisión francesa se adhirieron casi inmediatamente Reino Unido, Italia, España y finalmente la Unión Europea, así como Turquía y otros países. Los ministros de Exteriores de ‘los 27’, no obstante, no se han puesto de acuerdo aún sobre el reconocimiento diplomático pleno, a pesar de compartir la creencia en la deslegitimación del régimen sirio. Las reticencias están causadas, entre otros motivos, por las investigaciones iniciadas por la comunidad internacional sobre algunos de los 60 grupos políticos y armados de la CN y su presunta implicación en crímenes de guerra.
Asimismo, tanto Europa como Estados Unidos esperan obtener garantías del Consejo de la CN sobre el respeto a los derechos humanos y de las minorías en la futura Siria.
Pese a todo, desde el pasado 11 de noviembre, fecha de la proclamación de la Coalición Nacional en la conferencia de Doha (Qatar), el frente opositor ha logrado reunir en su torno importantes apoyos internacionales, incluídos los países del Golfo.
En cualquier caso, los avances diplomáticos, políticos y militares de la oposición siria tanto en el terreno internacional como en el interior de Siria parecen haber despejado las dudas sobre la viabilidad de la revolución siria y la cada vez más segura caída del régimen de Al-Assad.

¿Cuál es el principal objetivo de la Coalición Nacional tras el trabajo realizado para la unión de las filas de la oposición? ¿Cuáles son los pasos más importantes a dar?

La Coalición Nacional ha adquirido la legitimidad interna después del nombre que se le dio al viernes posterior al anuncio de la unidad de la oposición –Viernes de apoyo a la Coalición Nacional Siria– y bien es sabido que los nombres de los viernes de la revolución siria no son aleatorios ni elegidos individualmente, sino que se votan. Lo importante es que la Coalición Nacional ha recibido la legitimidad interior y ahora tiene que trabajar para lograr el reconocimiento internacional, lo que supone un reconocimiento de la revolución en los niveles árabe e internacional y lo que ello implica en materia de ayudas diversas, comenzando por las ayudas humanitarias y tal vez terminando por el envío de armas. La Coalición Nacional tiene hoy ante sí la misión de organizar las facciones del Ejército Sirio Libre y de incluir a más grupos opositores en su seno para volverse más fuerte. Además ha de conformar un gobierno provisional y no uno en el exilio cuyo poder termine con el triunfo de la revolución y el derrocamiento del régimen, especialmente cuando hay zonas liberadas en las que no hay presencia ni dominio del régimen ni los militares, ni los Servicios Secretos ni el Baaz. Es decir, están totalmente liberadas. Y ello a sabiendas de que la Coalición trabaja para la creación de organismos ejecutivos en las zonas liberadas para dirigirlas, sobre todo en temas de ayuda humanitaria.

¿Cómo ve la elección del imam de la mezquita de los Omeyas de Damasco, el Sheij Moaz al-Jatib, como presidente de la Coalición, especialmente siendo una personalidad religiosa suní moderada?

Teniendo en cuenta que el régimen tiene hombres de religión y sheijs, ¿por qué no va a tener la revolución un hombre de religión independiente y que la apoya? Ahmad Moaz al-Jatib, para ser exactos, tiene un bagaje científico, pues es un ingeniero en quien se une la ciencia religiosa y la ciencia positiva, posee el don de la palabra y es una personalidad religiosa moderada. Creo que su elección responde a los que dicen que la revolución siria ha caído en manos de los islamistas extremistas y su elección significa que la mayoría abrazará a las minorías y no, como dicen algunos, que la revolución siria es una declaración de guerra contra las minorías. Así, que él esté a la cabeza de la Coalición es un mensaje de protección para todos los componentes religiosos y étnicos de la sociedad.

Creo que la oposición siria ha logrado muchos equilibrios y no debemos olvidar que el vicepresidente es un kurdo y que George Sabra (cristiano) es el presidente del Consejo Nacional Sirio, lo que es un reflejo de la pluralidad étnica y religiosa de la sociedad siria.

¿Qué importancia tiene el nombramiento de Munzir Makhus, un alauí, como embajador de la Coalición Nacional en Francia? ¿Hay algún mensaje que la Coalición quiera enviar a la comunidad internacional a través de Makhus?

El nombramiento de Munzir Makhus como embajador de la Coalición en Francia es un buen indicador para la Unión Europea que siempre insiste en la necesidad de proteger a las minorías en Siria. No hay duda de que el nombramiento de un cristiano para la presidencia del CNS y de un alauí como primer embajador de la Coalición indican que el futuro de las minorías en Siria no será la persecución sino que ellas serán parte de ese futuro.

Muchos, entre ellos Adonis, critican el dominio de los islamistas del CNS, y las últimas elecciones para la Secretaría General así lo han confirmado, ¿qué piensa de ello? ¿Cómo ve el discurso de los islamistas en el CNS?

Adonis no tiene derecho a criticar a los islamistas ni dentro ni fuera del CNS. En su momento, escribió un poema de alabanza al imam Jomeini, además de apoyar la revolución iraní claramente y no hacer una crítica transparente del dominio de los ayatolás del poder en Irán. Ello implica que no es objetivo en su tratamiento de los islamistas, pues por un lado habla del dominio de los islamistas en el CNS y el papel de los Hermanos Musulmanes en él, y por otro, no tiene un punto de vista crítico sobre el poder religioso en Irán.

En lo referente al discurso de los islamistas en el CNS, lo recibo con cierta prudencia y espero que los Hermanos aprendan de la experiencia del islamismo en Turquía. Todos saben que el CNS se fundó en Estambul y es importante que los Hermanos aprendan de la experiencia del AKP.

George Sabra fue elegido presidente del CNS y muchos creen que ello ha sido en respuesta a los que acusan a los islamistas de dominar el CNS. ¿Qué opina usted?

Si el dominio de los islamistas en el CNS ha llevado a la elección de una personalidad cristiana como presidente, entonces considero que es un gran paso hacia delante para reforzar las posibilidades del establecimiento de un Estado civil en la nueva Siria.

¿Espera que la Coalición Nacional reciba un reconocimiento internacional como único representante legítimo del pueblo sirio después del paso adoptado por Francia? ¿Qué implicará?

Lo espero, pero ese reconocimiento está ligado a una serie de condiciones, especialmente en el ámbito de los logros sobre el terreno, sobre todo en el tema de la ayuda humanitaria y la administración hasta llegar a la creación de los marcos e instituciones necesarios para la toma del poder tras la victoria de la revolución. Es decir, todo ha de estar preparado para llenar el vacío que se producirá en el momento de la caída.

Irán ha celebrado una conferencia para las fuerzas de la oposición interior. ¿Qué mensaje cree que Irán quiere mandar a la comunidad internacional en el marco de la lucha regional e internacional por Siria?

No hay ningún mensaje que Irán quisiera mandar a través de la conferencia, pues esta fue estúpida e inútil hasta el punto de que no ha podido enviar ningún mensaje a nadie: ni a Siria, ni a los árabes, ni a la comunidad internacional, aunque Irán sigue siendo un jugador en el tablero regional. En mi opinión, la insistencia de Irán en jugar este papel es un indicador de su retroceso y tal vez ahora piense que no saldrá victorioso de la batalla. Esta conferencia es un indicador de retroceso y no de progreso.

Se habla de muchos posibles escenarios para la revolución siria si no se pone fin al enfrentamiento militar, entre ellos la división. ¿Cree que Siria puede acabar dividida?

Durante la guerra civil en Líbano y tras la ocupación de Iraq se habló mucho de división y no sucedió nada. Cierto es que hay divisiones políticas en Líbano e Iraq, pero una división según la lógica de los Acuerdos de Sykes-Picot no se ha producido. E incluso si el régimen intenta provocar una división, no lo logrará. Pueden crearse algunos bloques armados para defenderse a sí mismos, como en el caso de los drusos o los cristianos; es decir, que se conformen algunas regiones rebeldes, pero aunque esto sucediera, no provocará una división y podrá superarse. Y para que se entienda lo que quiero decir con “zonas rebeldes”, me refiero a zonas continuas geográficamente que se armen para protegerse especialmente ahora que el régimen se centra tanto en el ataque como en la defensa en Damasco como si de su última trinchera se tratara después de haber perdido una parte importante del país. Las grandes potencias no quieren que se produzca una división y en Iraq prefirieron tratar con Irán antes de encontrarse con una división.

Algunas brigadas islamistas de la zona de Alepo han expresado su rechazo a la Coalición Nacional y han exigido la instauración de un Estado islámico. ¿Teme la islamización de la revolución siria?

En toda la geografía del mundo islámico hay llamamientos a la instauración de un régimen islámico y hoy Siria está viviendo un levantamiento popular armado, por lo que es natural que aparezcan corrientes religiosas aquí y allá. Ahora bien sobre el miedo a que se islamice la revolución, lo comprendo y entiendo que la situación actual ha llevado a una intensificación de esos llamamientos que salen a la superficie. Pero en un país como Siria con una historia de pluralidad religiosa y étnica, este fenómeno será pasajero. La propia sociedad ha expresado su rechazo a los llamamientos de las brigadas islamistas y ha salido en manifestaciones para expresar su opinión, por lo que no ha permitido que este tipo de fenómenos adquieran demasiada influencia.

¿En qué acabará lo que muchos llaman la “obstinación” rusa en apoyar al régimen sirio?

La obstinación rusa no es más que un tipo de prepotencia y engrandecimiento ante la realidad palpable, una prepotencia que ya probamos en los últimos coletazos de la URSS. En mi opinión, la política rusa de cara a la revolución siria llevará a una fractura con la nueva Siria y provocará el odio del pueblo sirio hacia los líderes rusos, lo que se reflejará en los contratos de armas y comercio.

Via ALRAI | Rita Faraj, Beirut | Versión española via “Traducciones de la Revolución Siria” | ‘Traducciones de la Revolución Siria’ by Naomí & Co. is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.
Video: ResetDoc en YouTube |

(*)Sadiq Jalal al-Azm es filósofo, profesor emérito de la Universidad de Damasco y profesor visitante del Departamento del Próximo Oriente en la Universidad de Princeton, así como destacado activista pro derechos humanos y de la oposición al régimen de Bashir al-Assad.

TMR

Add comment